Home > Reseñas de libros > “Maldito síndrome de Estocolmo” de Carmen Sereno

“Maldito síndrome de Estocolmo” de Carmen Sereno


Título: Maldito síndrome de Estocolmo
Autora: Carmen Sereno
Editorial: Principal de los Libros
Año de edición: 2018

Sinopsis:

¿Quién eres realmente, Eric Grau, y qué ocultas bajo esa piel tan fría?

Ana empieza a trabajar en Laboratorios Grau, una multinacional farmacéutica. Su jefe, Eric Grau, un hombre alto y atractivo al que todo el mundo llama Iceman, tiene fama de ser arrogante y despiadado, además de un auténtico depredador sexual. Al principio, la relación entre ambos es muy tensa, pero, poco a poco, la joven descubrirá que su implacable jefe no es el hombre de hielo que todos creen.

¿Podrá Ana resistirse al síndrome de Estocolmo que Eric despierta en ella?

MI OPINIÓN:

Saber que esta historia tenía como muso a Alexander Skarsgard, le daba muchos puntos para mí. Sin embargo miedo me dio leer que era la lectura perfecta para las seguidoras de Maxwell y Benavent. Porque digámoslo claro de una vez, ninguna de las dos son santas de mi devoción y lo digo desde el conocimiento que da el haber leído libros de ambas. Pero aquí estoy yo que soy una valiente y cuando se me mete algo en la cabeza respecto a un libro pues no paro (que ya me pasó con El renacer de Román de Kris L. Jordan y ha sido una de mis mejores lecturas de este año).

Al inicio de esta historia se confirmaron mis temores. Tenemos un jefe millonetis malhumorado y mandón y una joven milenial que acaba de llegar a la empresa, que le contesta todo lo que puede y que luego después del pronto que ha tenido, reflexiona y se arrepiente.

Sin embargo más allá del esqueleto que forma la historia, tenemos que fijarnos en lo que se nos cuenta. Si bien al principio parecía una mezcla muy bien orquestada de diferentes sagas de este estilo, la voz de la autora se alza clara y concisa a medida que avanza el relato.

Fan art Mysticnox. Fuente: Pinterest

Utiliza una narración que me ha parecido impecable por cómo consigue de una sencilla idea de la protagonista, hacernos una denuncia social sobre los laboratorios farmacéuticos y su forma de incentivar ventas, o sobre la precariedad laboral o sobre los prejuicios cuando observamos a la gente, o la pobreza, o la desigualdad social… No deja de haber una crítica a estas situaciones durante todo el libro, no solo en la narración si no también en los diálogos que mantienen los protagonistas Luna y Eric, dando cada uno su dispar punto de vista y sin embargo teniendo ambos parte de razón.

Y aquí radica uno de los puntos fuertes de esta historia, cómo hacer que dos personajes con su bagaje personal y profesional, se acerquen. De ahí que surjan unos tira y afloja con unos diálogos chispeantes, cargados de ironía, de reproches y de dardos envenenados y sobre todo del consabido miedo. Del miedo que nos da sentirnos irremediablemente atraídos por alguien que nos puede destruir muy fácilmente solo con negarnos lo que deseamos. Todo eso y mucho más es lo que le da a este libro esa energía, esa adicción a leerlo, ese no poder atender a nada y cabrearte cuando alguien te habla mientras lees.

Eric me ha gustado mucho pero Luna creo que más si es que es posible. Él es mi tipo en todos los sentidos: es mandón, serio, metódico, frío y con un carácter de mil demonios, pero en el momento en que deja entrever que eso es una coraza y da un poco de lo que guarda dentro, yo como lectora me deshago y me muero.

Y ese momento para mí llega cuando va a buscar a Luna a la sala Metro:

-¡Ni se te ocurra beber una gota más de alcohol!

– ¿O qué? ¿Me vas a despedir?-exagero más el tono de burla.

-Basta ya, Luna. ¿Qué te he hecho para que me trates con tanto desprecio?

 Esperaba que me amenazara, que me gritara con su habitual fiereza, incluso que me insultara, pero nunca me habría imaginado que se mostraría tan frágil en un momento como éste. Y sentirlo tan vulnerable acaba destruyendo todas mis defensas.

Eric es un personaje que solo conocemos desde fuera, pero al igual que Luna comprendemos solo con observar una foto de su despacho que no es como aparenta, y que quizá se muestre así en el trabajo por una razón.

Y Luna ¿qué puedo decir de ella? … Pues que no tiene filtro, que cuando se enfada siempre piensa que debería decir lo correcto, pero acaba haciendo lo contrario y la verdad que nos da unos grandes momentos durante todo el libro.

La forma en que la autora hace que Luna nos hable de lo que siente por Eric, me ha desarmado. Es un sentir desde dentro, desde lo más profundo de su corazón, no está narrado con las sencillas frases típicas, si no desde el convencimiento que da saber que esa persona que te mira y te hace sentir tanto tiene tu corazón en sus manos y probablemente ni siquiera lo sabe. Me he sentido muy identificada con ella, me ha resultado muy natural comprender esas emociones y a la vez saber que no se puede hacer nada por evitarlas. De ahí esa contradicción en su carácter, en sus contestaciones a Eric cuando ambos se llevan al límite y explotan de una manera con la que a veces se hacen mucho daño, pero es que no saben cómo acercarse al otro sin descubrir lo que guardan en su corazón y quizás por eso mismo ser derrotados. Sinceramente creo que la descripción de los sentimientos tanto de Luna como de Eric, están plagados de realidad, de emoción y cuando por fin ambos se dan por vencidos en su lucha particular y se rinden a lo evidente, la autora nos regala una escena maravillosa como es la del primer beso.

Es una novela ágil, divertida, con un ritmo que no deja paso al aburrimiento, con el trasfondo de denuncia social, con una pareja que se atrae como un imán pero que deben aprender a acercar posturas y a ver más allá de los prejuicios. Si a esto le sumamos el buen hacer de su autora a la que felicito, ya que es su primera novela, tenemos una historia adictiva, llena de sentimientos con los que aprender a lidiar y emociones fuertes que nos mantienen pegadas a sus páginas. Y sobre todo con un final de infarto que en estos momentos me tiene consumida por la rabia.

Bendito Síndrome de Estocolmo, pero maldita Carmen Sereno por dejarme así.

 

MysticnoxMysticnox

8 comentarios

  1. Hola! Gracias por la resaca. La verdad que había visto este libro por Facebook y lo me había llamado la atención pero después de leerte me apetece un montón! A ver si le busco un hueco!

  2. Maravillosa reseña querida, coincido en todo lo que dices… qué momentos nos ha dado, qué nudos, qué pellizcos. Es una historia que cuenta mucho más de lo que parece y además, lo cuenta bonito, muy desde dentro. Estamos …. ainsssss. Qué lectura más sentida nos ha dado este libro y qué bien ha sabido Carmen Sereno llevarnos removernos llevando los sentimientos de un extremo al otro en un momento. Ha sido una lectura muy sentida.
    muasssss

    • La hemos disfrutado muchísimo. Carmen Sereno escribe muy bien y nos ha hecho sentir mucho con esta pareja, sin dejar de lado la crítica social que se esconde entre sus páginas.
      Una de nuestras mejores lecturas de este año, sin duda.
      Muacsssss

  3. Pues habrá que leerlo, pinta muy bien y ya veo que te ha encantado, habrá que hacerle un hueco, buen post y besos

  4. Has conseguido que me parezca interesante, y eso que lo había descartado desde el principio. Un placer leer tus sinceras opiniones. Siempre descubro posibles lecturas

    • Gracias Carmen. Yo solo puedo decir que la he disfrutado mucho, pero es lo que siempre digo, es solo mi opinión.
      Un abrazo

Comentarios:

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: