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“Nadie me ofende impunemente” de Elizabeth Urian

Nadie-me-ofende-impunemente-RomanticamenteTítulo: Nadie me ofende impunemente
Autor: Elizabeth Urian
Categoría: Romántica histórica
Editorial: Romantic Ediciones
Año de edición: 2014
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Sinopsis:
Ayla y Cadha Singht viven aisladas por voluntad propia en una remota isla escocesa, lejos de bailes, fiestas y del bullicio que impera en la ciudad. A las dos indómitas hermanas parece importarles únicamente sus tierras: son lo único que desean y piensan que nada ni nadie podrá arrebatárselas. Sin embargo, su padre tiene otros planes, y con la llegada de Rob Cunningham, un misterioso invitado, y Michael Campbell, el nuevo administrador, se verá amenazada la relativa paz que las dos jóvenes han disfrutado hasta ese momento. ¿Podrán hallar Ayla y Cadha la felicidad y el amor que la vida parece negarles? O… ¿Acaso existen valores y secretos más poderosos que sus auténticos deseos? Una vez más, Elizabeth Urian vuelve a sorprendernos con dos historias que evolucionan como una sola, y que reflejan la habilidad de esta autora para crear novelas envolventes llenas de pasión y ternura.

Primero que nada, agradecer a las autoras y a la editorial la confianza que han depositado en mí al regalarme un ejemplar de la novela y así tener el placer de leerla y reseñarla. Porque de verdad que ha sido fantástico conocer la historia de amor de Cadha y Ayla.

Ya cuando vi la portada me llamó mucho la atención y me pareció preciosa. Y creedme cuando os digo que el continente hace justicia al contenido.

Cadha y Ayla son dos hermanas que viven en Escocia en la isla de Beith. Su infancia no ha sido precisamente un camino de rosas. Su madre falleció en extrañas circunstancias cuando ellas eran pequeñas y eso las marcó. Ya no solo psicológicamente, sino que las estigmatizó para el resto de los habitantes de la pequeña isla que vieron en ellas, el comportamiento extraño y enfermizo de la madre. Su padre, nada conforme con vivir en el campo, poco a poco se fue distanciando de ellas hasta pasar gran parte de su tiempo en Edimburgo. De esta manera, las dos jóvenes han estado acostumbradas a hacer y deshacer a su antojo en su casa. Hasta el punto de llevar y administrar el negocio familiar. Pero Elliot Singht tiene otros planes para sus hijas. Lleva años intentando casarlas y ellas el mismo tiempo rechazando uno tras otro todos los pretendientes.

Una noche la visita sorpresa de un indeseable amigo de su padre. Dará pie a un desafortunado suceso que marcará sus vidas. La de Ayla por ser la autora material y la de Cadha porque desconfiará de todo hombre con el que se cruce. Sobreviviendo ambas a este incidente, y sin saber absolutamente nada de lo acontecido, Elliot Snight decide contratar a un administrador. Michael Campbell es un hombre que se ha hecho si mismo y está acostumbrado a trabajar en ambientes hostiles. Para lo que no está preparado es para lidiar con Ayla. Desde el primer momento las chispas saltan en la pareja, y pese a no so portarse, la tensión sexual va en aumento con cada encuentro o roce verbal que hay entre ellos. Y, como colofón en medio de este ambiente hostil, el patriarca decide regresar de Edimburgo acompañado del misterioso Rob Cunningham, Dios sabe con qué propósitos.
Lo que sí que está claro es que para Rob, Cadha no pasa desapercibida y tendrá que hacer gala de toda su paciencia y elegancia para aguantar los despropósitos que las intrépidas hermanas le preparen con tal de estar cerca de ella.

Ante este panorama se desarrolla una historia en la que las relaciones sentimentales de las dos hermanas se mezclan con los miedos e inseguridades de ambas. Secretos, mentiras, rebeldía, desilusión, pasión y amor conviven en esta novela, donde le carácter y la mentalidad de ambas hermanas (avanzado para su tiempo) marcará el camino de sus vidas.

“Nadie me ofende impunemente” es una novela con personajes con mucha fuerza, principales y secundarios. No me puedo olvidar de Zake, el fiel guardián de las muchachas ni de su ama de compañía. Me ha gustado, en especial, la pareja de Rob y Cadha. Quizá por el carácter más reflexivo y discreto de ella, y el descaro de él. La de Michael y Ayla también, pero es que ambos acabaron con mi paciencia en más de una ocasión por su terquedad y su falta de sinceridad. Ayla es un terremoto, con reacciones impulsivas y a veces crueles. El personaje de Michael me ha gustado, es solo que el carácter de Ayla a veces lo empaña y no lo merece.

Solo le pondrías una pega a la novela, por poner alguna y totalmente subjetiva. Al final, me hubiera gustado algo mucho más espectacular por parte de Michael. Solo este pequeño apunte a una historia de amor contada de manera exquisita y muy cuidada que sin duda, os recomiendo.

7 comentarios

  1. Hola!!!
    A esta novela ya le tenía echado el ojo hace unos días, el ojo y la mano porque me la compré y ya está en mi kindelito esperando por mi, jeje. 😀

    Besinos.

  2. Patricia A. Miller

    Es muy buena y merece la pena leerla, sin duda.

  3. Mmmmm que buena pinta!! Que ganas de echarle el ojo, la mano y todo!!!
    Preciosa reseña como siempre Tessa.
    Besos

  4. A mi me encantan las hermanas Elizabeth Urian aunque todavía no he leído esta novela así que… “manos a la obra”!!! Besos, Tessa!!!

Comentarios:

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